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Se denomina así a un estado mental caracterizado por :
disminución de la autoestima, desgano para realizar las tareas habituales,
sentimiento general de dificultad para encontrar satisfacción en la vida,
e inclusive ideación o tentativas de suicidio. Sin embargo, otros
trastornos pueden estar asociados a la depresión, como por ejemplo
trastornos en el apetito o el sueño y también enfermedades orgánicas. Las
adicciones ya sea a tóxicos o a modos de vida como las adicciones al
trabajo o a internet, por ejemplo, pueden ser considerados también
equivalentes de la depresión.
La depresión puede ser moderada o
severa, puede ser permanente o advenir por períodos e, inclusive, puede
alternar con episodios de euforia denominados también estados de manía.
Puede aparecer en ambos sexos y en todas las edades. En los niños suelen
estar relacionada con trastornos en la escolaridad o en el desarrollo, y
en la tercera edad se la confunde con la desconsideración que es visto
este período de la vida, y es así uno de sus factores
determinantes.
El momento de aparición de la depresión suele
coincidir con una pérdida real o no. En el primer caso, la enfermedad se
desencadena a partir de una separación, la pérdida de un trabajo, el
alejamiento de un hijo, etc. En el segundo caso, nos encontramos con los
denominados ataques de pánico.
¿Como se entiende la vigencia de
este sentimiento? El psicoanálisis nos ha enseñado que junto a la
personalidad conciente, coexiste un mundo interno desconocido, al que
llamamos inconciente. En el inconciente descubrimos que nuestro yo dista
mucho de ser unívoco, estamos habitados por personajes que nos hablan
desde adentro. (Los escritores describen muy bien este fenómeno cuando nos
explican que asisten sorprendidos a la presentación de los participantes
de sus narraciones)
Podríamos decir, de una manera simplificada,
que, en nuestro mundo interno, somos aún niños en presencia de padres
imaginarios construídos a partir de los que tuvimos, o creíamos
tener.
La persona deprimida se siente como un niño no querido por
sus padres, se siente criticada por no haber cumplido con sus
espectativas, o se siente incapaz de alcanzarlas. Se siente así mal, y
mala. Siente que no puede complacer a sus padres internos, a quienes ve
como poseedores de una exigencia insoportable. Esto último lleva, en casos
extremos, a las fantasías de suicidio como solución a esta exigencia y
también como una manera de extorsión culpógena, para intentar conseguir el
necesitado amor de los amados padres.
¿Como se trata la depresión?
La respuesta mas adecuada es un triple abordaje, cuyos componentes deben
participar de una manera concertada. Es decir, que los tres profesionales
deben trabajar en equipo.
- Psicoanálisis multifamiliar.
- Psicoanálisis individual.
- Medicación psiquiátrica.
1) El psicoanálisis multifamiliar permite que el paciente
consiga un rápido alivio al sentirse contenido en un contexto que le
brinda seguridad. Inclusive en las depresiones tan fuertes que hacen
difícil que la persona quiera hablar, el solo hecho de escuchar a otros
que pueden sufrir padeceres semejantes, ya lo tranquiliza y puede empezar
a realizar cambios psiquicos antes aún de comenzar a participar
verbalmente. La inclusión de los familiares, tanto de los propios como de
los de los otros pacientes, en el desarrollo de la terapia, puede mostrale
a las claras la estructura de la exigencia interna que lo mantiene en su
estado depresivo.
2) El abordeje que acabamos de mencionar prepara,
estimula y enriquece el encuadre de un tratamiento psicoanalítico
individual. A través del mismo, la persona puede profundizar y revisar los
detalles de su espacio interior y de su propia historia, lo que le
permite, a su vez, colocarse en un nuevo lugar frente a ella.
3)
Según la severidad del caso recomendamos la asistencia de la
psicofarmacología. La posibilidad de recibir medicación de parte de un
psiquiatra que realice un control periódico es, muchas veces, de un valor
incalculable para asegurar la posibilidad y continuidad del proceso
terapéutico. |
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