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Terapéutica celular: confiar en las fuerzas vivas de la naturaleza Desde sus comienzos, la medicina aplicó el principio de la absorción de órganos y tejidos, para obtener efectos curativos. Los antiguos egipcios ya lo conocían. En 1400 a .C., el médico indio Susutra recomendaba -para vencer la impotencia- la absorción de glándulas genitales de tigres jóvenes. Al inicio del siglo 16, el célebre Paracelso afirmaba: "El corazón cura al corazón, el riñón al riñón, la curación interviene por homólogos". Esta observación es el fundamento mismo de la terapéutica celular. La Celuloterapia es un tratamiento biológico y natural. Células, tejidos y/o glándulas extraidos de órganos animales embrionarios donantes (cordero), se mezclan con una solución natural, y se administra luego al paciente por inyección intramuscular. Según el Prof. Niehans, cada inyección de células es en realidad, un transplante multiplicado por cien, comparable al injerto de brotes jóvenes y sanos sobre árboles viejos, que se practica en botánica. Inmediatamente después de la inyección de células vivas, los glóbulos blancos las reconocen y transportan a los órganos o tejidos que correspondan, donde son absorbidos y asimilados por ellos. Este proceso dura dos o tres días. Al inyectar células por medio de este método, se logra proveer de elementos celulares fetal es sanos y en crecimiento para lograr la reactivación y/o regeneración de tejidos enfermos o agotados. Las combinaciones celulares específicas de los órganos y por lo tanto los grupos esenciales de tejidos bioquímicos se integran a los órganos y son provechosos para el órgano deficiente o el conjunto del organismo en proceso de envejecimiento. El hecho de que el organismo posee la capacidad de saber cuáles células son las suyas y cuáles necesita para su perfecto funcionamiento está confirmado desde hace mucho tiempo con pruebas de material radioactivo. El cordero es el mejor donante para la obtención de sustancias celulares, ya que la albúmina procedente de sus células es excepcionalmente bien tolerada por el ser humano y casi no engendra reacciones de rechazo. Existen tres tipos de terapéutica celular: 1) Células frescas: se inyectan directamente al paciente 1 a 3 horas después de sacrificarse al animal; 2) Células congeladas: primero se congelan a bajas temperaturas (- 70 grados) y luego se inyectan; 3) Células vivas Iiofilizadas: Es el mejor. Excelente método de conservación y purificación. Al principio el Prof. Niehans sólo aplicaba el método por células frescas, sin embargo observó muy rápidamente que entre la extracción de células del animal donante y la inyección al paciente, faltaba el tiempo para efectuar un control de esterilización. Para obtener células de calidad y en cantidades siempre iguales, logró poner a punto -en colaboración con científicos- células vivas utilizadas ahora por miles de médicos en el mundo entero. Son células bioactivas liofilizadas, siendo la Iiofilización el proceso más eficaz de conservación de las sustancias biológicas. Sólo después de este avance mayor, daba la terapéutica celular su paso definitivo. Permite, en efecto, tanto el examen clínico sistemático, como la aplicación de preparaciones standarizadas. Hoy, más de 1.300 publicaciones científicas tratan del modo de aplicación y de la eficacia de la terapéutica celular. En cambio, apenas si se encuentran trabajos de investigación dedicados a las células frescas o congeladas, ya en completo desuso.
Revitalización y curación por células vivas La terapéutica celular es el primer método biológico científicamente afianzado, que, recurriendo a un material de sustitución joven, permite reparar o regenerar células deficientes del organismo humano. En contraposición a las prácticas médicas actualmente dominantes -por administración de medicamentos químicos de síntesis-la terapéutica celular constituye un tratamiento realmente natural. Ahí radica ciertamente el "secreto" de su poderoso efecto curativo y revitalizante. Los productos químicos sólo actúan mientras pueden ser eliminados por los procesos metabólicos, pero son generadores de residuos tóxicos. Por el contrario, las células vivas despliegan efectos de larga duración y engendran en el organismo una reacción de autocuración. En la terapéutica celular, se dan dos efectos fundamentales: la revitalización general y el efecto específico sobre los órganos. Un tratamiento revitalizante por células vivas se recomienda en caso de: - baja general de la vitalidad; - estados de fatiga física o síquica; - secuelas de enfermedad u operación; - envejecimiento prematuro y desgaste de varios sistemas u órganos: cerebro, corazón y circulación de la sangre, pulmones, hígado, riñones, aparato digestivo; - disminución de la autodefensa del organismo (deficiencia del sistema inmunitario). El efecto preventivo, debido a la consolidación de los sistemas de defensa e inmunitarios, es apoyado por numerosas publicaciones científicas. Una terapéutica celular viene recomendada, pues, no sólo cuando aparecen los primeros síntomas de envejecimiento, sino ya a título preventivo a partir de los 40 a 50 años. La terapéutica específica de los órganos por células vivas permite tratar enfermedades que, anteriormente, no se podían combatir, o se trataban sintomáticamente, con productos químicos. Por ejemplo: - Insuficiente riego sanguíneo de las extremidades; - disminución de vitalidad o fuerzas; - después de intervenciones quirúrgicas; - enfermedades del hígado; - enfermedades reumáticas. Es conocido el caso del Dr. Christian Barnard quien se curó la artritis de sus manos gracias a la celuloterapia; - trastornos de la fertilidad; - degeneración del tejido conjuntivo y del aparato locomotor (artrosis, artritis); - arterioesclerosis del cerebro o del sistema cardiovascular; - disfunciones endócrinas; - envejecimiento prematuro; - afecciones de la menopausia; - afecciones del sistema neurovegetativo debidas al stress; - enfermedad de Parkinson; - estados dolorosos crónicos: jaquecas, cefaleas, neuralgias, dolores de espalda, ciáticas. La evolución de la ciencia curativa se dirige irremediablemente hacia la medicina biológica. Notables científicos están convencidos de ello. La terapéutica celular es una fase importante del desarrollo de esta medicina del futuro, orientada hacia la biología. '\cómo se aplica la terapéutica celular - sus beneficios Todo paciente es examinado a fondo por el médico. Toda terapéutica celular debe, en efecto, quedar definida, exactamente, por el estado personal o la afección específica que sufre el individuo. El examen físico y de laboratorio (glóbulos rojos, glucosa, ácido úrico, eritrosedimentación, etc.) informa sobre el estado del organismo y la adecuación de una terapéutica celular. Se debe en efecto renunciar a ésta, en caso de estados inflamatorios o infecciones, así como en presencia de una diabetes aguda o de ciertas afecciones renales. El examen previo es, por lo demás, el medio de definir claramente la afección y la forma de tratamiento adecuada. La terapéutica celular prevé, en efecto, inyectar normalmente no sólo un tipo de células, sino formaciones celulares complejas. Partiendo siempre de un examen previo, el médico está en condiciones de proponer al paciente un tratamiento bioenergético complementario, destinado a sostener o amplificar el efecto de la terapéutica celular. Una sola inyección rara vez es suficiente. En la mayoría de los casos, el tratamiento comprende entre dos y seis inyecciones. A continuación se impone un descanso de dos días. Se observan generalmente tres fases en el efecto de las células vivas sobre el organismo. Primera fase: Los efectos de la terapia celular son inmediatos. Enseguida después de aplicada la inyección o inyecciones, la persona siente una mejoría temporaria de las molestias que la aquejan así como un marcado aumento de vitalidad. Hay motivos para alegrarse, pero no todavía. Porque esta fase "euforizante" desaparece después de unas horas o de un día y viene una segunda fase (once a catorce días) de procesos inmunobiológicos. Durante esta fase el paciente puede sentirse postrado y lánguido, si bien hay enfermos que reabsorben las células inyectadas (en la terapia celular no hay problemas de rechazo) desde el primer momento y sin molestias. "Cuando más grande es la necesidad del organismo por las células implantadas, más insignificantes son las molestias de la reacción." La tercera y última fase es el "período de regeneración". Empieza hacia la tercera o cuarta semana y dura de cuatro a seis meses. Es entonces cuando se manifiesta una permanente "revitalización" y mejoría del estado general de salud: las arrugas y pliegues desaparecen o se atenuan porque la piel se halla mejor vascularízada; aumenta la capacidad corporal y anímica; se despierta el apetito de los inapetentes; se observa un mejoramiento y hasta normalización de los padecimientos orgánicos. Varios pacientes dicen que duermen más; otros, que ven u oyen mejor. La revitalización se hace patente por una mejoría del estado general, por capacidades físicas y síquicas acrecentadas, por la irrigación intensificada de la piel y por un dinamismo constante. Según los casos, el efecto terapéutico se prolonga de seis meses a algunos años. Un solo tratamiento puede desembocar en una total curación. En otros casos, se recomienda repertirlo: por lo general, a intervalos de al menos un semestre.
Componentes de la Apitoxina . Aplicaciones de la Apitoxina : Muchas otras aplicaciones han sido relatadas, incluyéndose terapias para: Acciones Terapéuticas: 1. Analgésica Indicaciones: § Artrosis No se sugiere que la Apitoxina de uso médico desplace otros tratamientos específicos. Posología y forma de administración: Vías y sistemas de aplicación: Contraindicaciones: |
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